Una industria que ya no se explica solo por sol y playa
El turismo dominicano comenzó a tomar forma con la promoción estatal, la construcción de hoteles emblemáticos y la apertura de polos costeros. Con el tiempo, el país amplió su propuesta hacia golf, cruceros, turismo cultural, naturaleza, gastronomía, eventos, reuniones y experiencias comunitarias. Hoy el reto es crecer con más valor local, sostenibilidad y mejor distribución territorial de los beneficios.